La palabra de la semana: biquera

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Esta semana la dedicamos al mundo del vino; hoy con una palabra y el sábado con sus sonidos.

Una de las voces del léxico vitivinícola del español de Canarias es biquera. Dentro de las herramientas y útiles que se necesitan para elaborar vino, la biquera es el conducto que une el lagar, lugar donde se pisan las uvas, con la lagareta, depósito situado por debajo del anterior y que va recogiendo el mosto. En el lagar queda el bagazo, residuo de la uva después de exprimida.

Todo el conjunto iba montado dentro de un tronco ahuecado de pino sobre patas, con dos departamentos, uno mayor donde se ubicaban las piedras comunicado a la derecha mediante una biquera con otro menor y de fondo más bajo para el paso del mosto.

Cristóbal Barrios Rodríguez y Ruperto Barrios Domínguez, Crónica de La Guancha a través de su refranero, p. 76

Su origen lo encontramos en el término portugués biqueria ‘caño por el que se vacía el agua de lluvia de las azoteas’, y con este mismo significado la podemos encontrar también en Tenerife.

Con el mismo origen tenemos otra acepción que designa el agujero o puertecita que se hace en las colmenas para que las abejas puedan entrar y salir, así como también, en Gran Canaria, se usa para referirnos al agujero que existe en el tambor de un molino y por el que cae la molienda.

Con un trozo de saco se cubre el corcho por el lado inferior, próximo al suelo donde se encuentra la puerta o biquera.

Manuel Navarro Correa, El habla de Valle Gran Rey, p. 38

En el tambor se practica un hueco, biquera, desde el que cae la molienda en la caja del gofio, en los sacos o en los talegos.

Juan Manuel Díaz Rodríguez, Molinos de agua en Gran Canaria, p.80

También en las queseras, la prolongación en forma de canal por la que se escurre el suero recibe este nombre, y en este sentido encontramos también otras acepciones similares.

La Geria, foto por Busy

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Sobre Sergio

Sergio Gómez Brito nació en Gran Canaria y pasó su infancia y juventud entre esta isla y La Palma, de donde es toda su familia. Es un apasionado de la aviación, disciplina a la que dedica la mayor parte de su tiempo, desde el ocio hasta lo académico y profesional. Dentro de Ingeniería Aeronáutica se especializa en aeronaves y, como piloto comercial, continúa haciéndolo en campos directamente relacionados con el vuelo, siendo también miembro del Club de Vuelo Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid. En la actualidad complementa su formación estudiando Psicología para aplicarla al estudio de los factores humanos y la instrucción en aviación. La lectura, la fotografía, los idiomas y viajar son otras de sus aficiones.
 
A través de El Cloquido refuerza su vínculo con Canarias y su identidad, y de esta manera estimula su interés por el estudio de los sonidos, ambientales o lingüísticos, y las conexiones que con ellos mantienen las sociedades y los grupos, campo que también relaciona con la carrera de Psicología. Además de las grabaciones de campo realizadas en las Islas Canarias ha colaborado con varias cartografías sonoras en ciudades como Dublín, Londres o Madrid, donde actualmente reside. En 2012 comienza otro proyecto también conectado con la identidad sonora que registra y divulga el patrimonio sonoro aeronáutico.