La palabra de la semana: canarismo (I)

Escúchala en cápsula: Audiocápsula – canarismo – i

Locución: Sergio, Valeriano | Duración: 6’01” | Música: Chipude, José Antonio Ramos; Dinner at eight, SuperstereO

En esta sección siempre incluimos canarismos, acompañados de sus definiciones, etimologías, citas, curiosidades, etc., pero, ¿qué es exactamente un canarismo?, ¿qué condiciones son las que debe cumplir una palabra para ser considerada como tal? El filólogo Marcial Morera aborda esta cuestión de manera más o menos divulgativa, enfocado al público general y no solo a lingüistas, en dos de sus trabajos; primero en Español de Canarias e identidad nacional y luego en El habla, ambos incluidos en la bibliografía y de los que extraeremos todas las citas (pp. 43-52 y p. 62, respectivamente). En la entrada de hoy veremos cómo aproximarnos al concepto de canarismo y el próximo miércoles será cuando quede perfectamente resuelto y delimitado tras una rigurosa clasificación.

Comienza este análisis definiendo qué debiera ser considerado como propio:

Podríamos decir que el término propio puede entenderse, por lo menos, en cuatro sentidos distintos, dependiendo de la instancia que sirva como punto de contraste para establecer la relación de propiedad.

A continuación formula estos cuatro sentidos, analizando la idoneidad de cada uno desde el punto de vista de la dialectología y aportando ejemplos para ver cómo quedarían clasificados según cada uno de estos sentidos. Empezando por el primero:

Son propias de Canarias aquellas voces y expresiones empleadas por los isleños que no usan el resto de los hablantes hispánicos ni los hablantes de las otras lenguas del mundo. En este sentido, no pueden considerarse canarismos ni siquiera aquellas palabras que se usan solamente en Canarias, y no en otras variedades del mundo hispánico. Es el caso de tajinaste, baifo y majalulo, por ejemplo, que, aunque en el ámbito hispánico se usan solamente en las islas, no serían propias de Canarias, porque también se emplean o se emplearon en ciertas lenguas africanas [...]

Por ser tan restringido, pronto desecha este punto de vista ya que no tiene interés definir así la palabra propio para los estudios del lenguaje. La formulación del segundo sentido sería la siguiente:

Son propias de Canarias solamente aquellas palabras y expresiones que, procedan de donde procedan, solamente emplean los hablantes isleños, y no los hablantes del resto de las modalidades hispánicas, sean de la norma general o de sus otras modalidades diatópicas, diastráticas o diafásicas. En este sentido, serían canarismos voces como tajinaste, tenique, baifo, majalulo, guelfo, etc., pero no lo serían [...] guagua, queque, sato, posma, etc., que, aunque no están en el español estándar, sí encontramos en otras regiones hispanohablantes [...] La aplicación rigurosa de un criterio de este tipo, que tampoco tiene gran interés para la dialectología, es bastante complicada, porque obliga a conocer con exactitud todas las variedades de uso de nuestra lengua.

Una vez analizado y desechado también este segundo sentido, pasa al tercero, con el que define el concepto de canarismo:

Son propias de Canarias todas aquellas voces y expresiones que usan los isleños y que no aparecen en el español estándar, independientemente de que se empleen o no en otras variedades de nuestra lengua. En este sentido intermedio del término propio, no serían canarias las voces generales dar, tomar, felicidad, alegría, etc., pero sí lo serían, no solamente tajinaste, tenique, perinquén, majalulo y guelfo, que se emplean únicamante en Canarias, sino también guagua, queque, sato y posma, que se usan, además de en Canarias, en otras regiones hispanohablantes. Canarismo sería, por tanto, toda palabra o expresión usada en Canarias que no pertenece al español estándar, independientemente de que aparezca o no en otras variedades regionales del idioma.

Alguien puede preguntarse ahora qué es el español estándar y Morera lo recuerda a continuación:

Eso que llamamos convencionalmente español estándar no es otra cosa que una especie de koiné formada con materiales procedentes de modalidades lingüísticas distintas, como el lenguaje literario o las diversas variedades del lenguaje oral. Lo que unifica a todos estos elementos es el hecho de ser conocidos por todos los hablantes cultos de la lengua.

Finalmente describe un posible cuarto sentido:

Son propias de Canarias todas aquellas voces y expresiones que emplean los habitantes de las islas, en contraste con los hablantes del resto de las lenguas históricas. En este sentido lato, son tan peculiares del archipiélago , tan caracterizadoras de las hablas de nuestra región, las palabras exclusivamente canarias tajinaste, tenique, perinquén, majalulo y guelfo, y las palabras guagua, queque, sato y posma, que Canarias comparte con otras modalidades dialectales hispánicas, como las palabras generales dar, tomar, felicidad y alegría, por ejemplo. [...] También este punto de vista carece de interés y de operatividad para la dialectología.

Será a partir de la definición de canarismo dada en el tercer punto, “toda palabra o expresión usada en Canarias que no pertenece al español estándar, independientemente de que aparezca o no en otras variedades regionales del idioma”, por donde continuaremos la próxima semana al estudiar los diferentes tipos y es que, como dice Marcial Morera:

El problema de lo que sean los canarismos no queda resuelto con la delimitación semántica del adjetivo propio [...] Hay que determinar también con exactitud de qué naturaleza son los elementos lingüísticos afectados por esta consideración.

Barranco de Las Burras (Gran Canaria), foto por Busy

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Sobre Sergio

Sergio Gómez Brito nació en Gran Canaria y pasó su infancia y juventud entre esta isla y La Palma, de donde es toda su familia. Es un apasionado de la aviación, disciplina a la que dedica la mayor parte de su tiempo, desde el ocio hasta lo académico y profesional. Dentro de Ingeniería Aeronáutica se especializa en aeronaves y, como piloto comercial, continúa haciéndolo en campos directamente relacionados con el vuelo, siendo también miembro del Club de Vuelo Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid. En la actualidad complementa su formación estudiando Psicología para aplicarla al estudio de los factores humanos y la instrucción en aviación. La lectura, la fotografía, los idiomas y viajar son otras de sus aficiones.
 
A través de El Cloquido refuerza su vínculo con Canarias y su identidad, y de esta manera estimula su interés por el estudio de los sonidos, ambientales o lingüísticos, y las conexiones que con ellos mantienen las sociedades y los grupos, campo que también relaciona con la carrera de Psicología. Además de las grabaciones de campo realizadas en las Islas Canarias ha colaborado con varias cartografías sonoras en ciudades como Dublín, Londres o Madrid, donde actualmente reside. En 2012 comienza otro proyecto también conectado con la identidad sonora que registra y divulga el patrimonio sonoro aeronáutico.