Escúchala en cápsula: Audiocápsula – pinillo – pinocha
Locución: Sergio, Valeriano | Duración: 3’08” | Música: Chipude, José Antonio Ramos; Dinner at eight, SuperstereO
Tanto en la entrada de hoy como en el audio del sábado nos sentaremos a la sombra de un pinar a recordar sus palabras y sonidos.
Al usar la palabra pinillo, como canarismo, nos referimos a la hoja o aguja del pino, aunque también en Tenerife podemos escuchar la voz pinilla. En Canarias hay también plantas que tienen pinillo por nombre común, como es el caso del pinillo blanco, el pinillo de agua o el pinillo llantén. Dentro del español general, pinillo es el nombre común de varias plantas, como el pinillo oloroso. En ambos casos, su origen está en la palabra pino. Quien haya pisado este tipo de superficie sabrá lo resbaladiza que puede llegar a ser, sobre todo cuando hay cierta pendiente, y de esto nos habla la primera referencia de hoy:
No era raro que un individuo al rozar un ribazo, reunir leña o pinillo en una ladera [...], rodara por el suelo quedando embazado.
C. Barrios Rodríguez y R. Barrios Domínguez, Crónicas de La Guancha a través de su refranero, p. 248
De la palabra anterior, y ampliando este campo léxico, tenemos el derivado pinillero/a ‘persona que recoge pinillo’. Con la siguiente cita ilustramos, además de su uso, esta profesión:
Una vez a la semana subíamos al monte con las pinilleras a traer pinocho para las camas de las vacas [...]. Gracias al trabajo de las pinilleras, nuestros montes permanecían limpios y no había tantos incendios como ahora [...].
Antonio Cubillo, Los años verdes, p. 23
En el anterior extracto encontramos la palabra pinocho, sinónimo de pinillo y cuyo origen está en el vocablo pinocho, que en el español general se refiere a las piñas del pino. Finalmente, y con la misma procedencia, tenemos la palabra pinocha, usada tanto como sinónimo de pinillo como de piña, y de ella pinochero/a, sinónimo de pinillero.
De vez en cuando, pasaban por la calle algunas pinocheras, con un fardo enorme de pinocha en la cabeza, que lo traían desde el monte para el empaquetado del plátano.
Pedro Hernández, Mirada etnográfica sobre mi pueblo, p. 19
A lo largo de la entrada vimos algunos de los usos del pinillo, pinocha o pinocho, a los que podemos añadir estos otros según nos lo cuenta un interesante artículo sobre el pino canario en la página Rincones del Atlántico:
De una forma u otra, el pino siempre ha estado presente en la vida cotidiana de los canarios. Antaño les proporcionó leña para cocinar y calentarse, madera para construir casas, iglesias, barcos, muebles, cajas, lagares, canales de agua, carretas, aperos de labranza y muchas más cosas. Con sus palos fabricaron lanzas para defenderse y andar por riscos y barrancos, se alumbraron con haces de tea, curaron algunas enfermedades con su resina, y con la pinocha rellenaron colchones, hicieron estiércol y protegieron las manillas de plátanos para que llegaran en perfectas condiciones a su destino.
Lázaro Sánchez-Pinto, El Pino canario, enlace


En la isla de La Palma existe otra variante: “penillo”. De hecho, es prácticamente la única usada, ya que “pinocha” casi ni se utiliza.
En el libro “El español tradicional de La Palma” de Pedro N. Leal Cruz figura la siguiente entrada (p.415):
“penillo. (prob. de pt. pena + “illo”). s. m. Aguja del pino: To el día está ajuntando penillo pa la cama de la vaca.”
Yo particularmente disiento de la etimología que le atribuye, teniendo en cuenta que también existe la comentada variante “pinillo” y la similitud sin el sufijo “illo” al árbol del que forma parte, el pino. En cualquier caso, este excelente trabajo atestigua claramente la presencia en Benahorare.
Enhorabuena por la web, ha mejorado bastante y veo que tras el parón veraniego vuelven a las andadas. Les hago una sugerencia para otra semana: “vinagrera” y “calcosa”. Vinagrera es una planta común llamada así en todas o casi todas las islas. Calcosa es la variante herreña de esa palabra, presente incluso en la toponimia insular: “Pozo de las Calcosas”.
Tihulawen
Hola Tikanaren, y muchas gracias por el aporte. Totalmente de acuerdo contigo, “penillo” es otra forma más (y que se nos escapó). Según la bibliografía que usamos proviene del canarismo “pinillo”.
De Fernando Sabaté Bel tenemos la siguiente cita:
—No, un camión. Veces íbamos a buscarlo, también.
—Ajá.
—Y penillos, al monte.
—Pa… los estacones, de…
—No, penillo pa… pa echar debajo de las bestias.
—¡Ah!, pinocho.
—Pinocho.
—Ah, yo lo llamo pinocho.
Apuntamos tus sugerencias para otras semanas, interesantes por cierto. Nos vemos por aquí, y gracias por las felicitaciones.