Las palabras de la semana: cotufas y roscas

Poco a poco iremos profundizando en los diferentes ámbitos donde tenemos y usamos voces propias: la climatología, el espacio físico, las profesiones, la flora, la fauna, etcétera. Empezábamos con la alimentación y la gastronomía al explicar el origen del barraquito, y hoy seguimos con un tentempié que también nos resultará muy común: las cotufas o roscas.

Lo primero que a uno le llama la atención de este aperitivo es la gran variedad de palabras que lo designan allá donde estemos. Así, en Argentina vamos al cine con pochoclos y en Bolivia y Paraguay celebramos el cumpleaños con pororó. Podemos aderezar con azúcar las rosetas en Andalucía y con sal los crispetes en Cataluña. Otras palabras, en diferentes latitudes, son: ancua, pipoca, flores, palomitas y palomas.

Las voces propias que usamos en Canarias para este alimento son dos, y se reparten sobre el archipiélago de tal forma que en las islas occidentales (El Hierro, La Palma, La Gomera y Tenerife) predomina la palabra cotufas —como en Venezuela—, mientras que en las orientales (Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote) es más común escuchar roscas.

Para la palabra cotufas no hay una etimología clara y gran parte de las fuentes coinciden en darle un origen incierto. Morera, aún destacando esta incertidumbre, plantea la posibilidad de que provenga del vocablo mozárabe quqúffa, que significa ‘cosa de poco valor, de poca sustancia’. Por otro lado, Reyes propone que derive de la palabra totufa, ya en desuso en Tenerife, y que podría venir del amazigh t-fufăy-t, que significa ‘seno, teta, mama, pezón’.

A la segunda, roscas, sí dan una etimología definida. Proviene de la palabra del español general rosquilla ‘dulce en forma de rosca pequeña’, por extensión semántica. Añadir que rosca, dentro de esa definición, se refiere a ‘cosa redonda y rolliza’.

Ya dentro de la literatura canaria, existen numerosos ejemplos del uso de estas palabras:

«[...] y estar en un cine de techo alto como el cimborrio de una catedral [...], estar rodeado de los peques que comen cotufas, pero que no entendieron la película, porque eran muy niños todavía para entender las aventuras de otros niños.»

Francisco Pimentel, Santa Cruz ‘la nuit’, p. 72

«[...] en las roscas de millo tostado o en las rapaduras de miel que improvisaba la abuela Madre Juana, obtenían los niños la poca golosina que su estrechez les permitía»

Ángel Sánchez, Cuchillo criollo, p. 61

Cotufas y roscas, foto por Busy

También te puede interesar...

Etiquetas:

Sobre Sergio

Sergio Gómez Brito nació en Gran Canaria y pasó su infancia y juventud entre esta isla y La Palma, de donde es toda su familia. Es un apasionado de la aviación, disciplina a la que dedica la mayor parte de su tiempo, desde el ocio hasta lo académico y profesional. Dentro de Ingeniería Aeronáutica se especializa en aeronaves y, como piloto comercial, continúa haciéndolo en campos directamente relacionados con el vuelo, siendo también miembro del Club de Vuelo Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid. En la actualidad complementa su formación estudiando Psicología para aplicarla al estudio de los factores humanos y la instrucción en aviación. La lectura, la fotografía, los idiomas y viajar son otras de sus aficiones.
 
A través de El Cloquido refuerza su vínculo con Canarias y su identidad, y de esta manera estimula su interés por el estudio de los sonidos, ambientales o lingüísticos, y las conexiones que con ellos mantienen las sociedades y los grupos, campo que también relaciona con la carrera de Psicología. Además de las grabaciones de campo realizadas en las Islas Canarias ha colaborado con varias cartografías sonoras en ciudades como Dublín, Londres o Madrid, donde actualmente reside. En 2012 comienza otro proyecto también conectado con la identidad sonora que registra y divulga el patrimonio sonoro aeronáutico.