Esta semana, tanto el audio del sábado como la palabra de hoy miércoles vienen con olor a salitre.
La actividad del cambullón nace a finales del siglo XIX en el Puerto de La Luz y de Las Palmas. Era un oficio de compra y venta, casi siempre en forma de trueque, que se practicaba con los barcos de diferentes nacionalidades que por allí pasaban: ingleses, daneses, rusos, argentinos, etcétera.
Según el historiador de La Isleta, Juan Medina Sanabria, en 1888 había ya un centenar de botes dedicados al cambullón. Esta cantidad obligó, en 1893, a regular la situación formando tres taifas o agrupaciones: la de El Refugio, la de la plaza del Puerto y la del Muelle Grande, cada una con unos barcos asignados con los que poder cambullonear.
La variedad de mercancías que introducían en la isla era muy grande: alimentos, herramientas, útiles de toda clase o, incluso, medicamentos. Esto último fue muy importante tras la Guerra Civil, cuando la escasez convirtió a los cambulloneros en importadores casi exclusivos de penicilina desde barcos procedentes de Argentina.
Estos negocios y trueques se realizaban casi siempre desde botes, como se ve en la imagen, o sobre las cubiertas de los barcos (y en este caso eran los bombistas los encargados: cambulloneros con autorización del Capitán para subir abordo). También había cambulloneo en tierra, una vez bajaban las tripulaciones.
El origen planteado en la bibliografía para esta palabra, así como en la sección de Preguntas y Respuestas de la Academia Canaria de la Lengua, es portugués. En concreto de la palabra cambulhão, que significa ‘conjunto de cosas, ristra’, ‘desorden, confusión’. Por esto mismo se recomienda la escritura con elle y no con i griega. En general, y como comprobaremos en sucesivas entradas, los portuguesismos tienen una presencia muy fuerte dentro del léxico marinero.
Derivados de cambullón son los sustantivos cambullo, cambullonaje, cambulloneo y cambullonero/a, así como el verbo cambullonear.
Una parte del diccionario de la que aún no había hablado es la documentación histórica y literaria que presentan las acepciones, usada para ilustrarlas y proporcionar pruebas de su uso en etapas presentes y pasadas de nuestra modalidad lingüística. Para cambullón y sus derivados son numerosas; muestro dos a continuación, ambas del siglo XX:
«Haciendo visajes de llanero experto sacó su propio naife de cambullón de bajo la guayabera»
Ángel Sánchez, Cuchillo Criollo, p. 119
«Yo, antes de empezar con el cambulloneo, las pasé muy amargas en la carga blanca»
Alfonso García Ramos, Guad, p. 108
La imagen me sirve también para introducir el Fondo de Fotografía Histórica de la FEDAC, una colección que cuenta con más de 70.000 fotos de todas las islas, desde 1840 hasta 1980.


Muy interesante,a ver si conseguimos,que con todas estas posibilidades de descubrir cosas ,la gente más joven se acerque a la Historia,de su tierra,no sólo desde la lengua,aunque la propia lengua es suficiente ya,para darnos cuenta de que Canarias fué ,es y debe seguir siendo,un punto de encuentro,que sin perder su identidad,acoje a todos
propiciando un enriquecimiento mutuo.
Gracias,Brito,por tu esfuerzo y el rigor con que llevas este proyecto.Isabel
Ya era hora de que alguien lo dijera bien clarito. Sólo le pongo una falta a la entrada: yo le hincaría el diente al famoso “can buy on” y los carteles que supuestamente llevarían los cambulloneros y que darían origen a la palabra. ¿Quién se inventaría semejante totorotada?
¡Felicidades por el blog, es súper interesante! Y genial tanto el fondo como la forma.
Muchas gracias por las felicitaciones al blog. Como siempre digo, el mérito es del habla canaria, de verdad, yo solo la muestro tal como es (tanto las palabras como los audios).
Josemi, eso me lo dejé adrede para los comentarios, y me alegro de que lo hayas sacado justo tú, como hablante, entre otras, de las lenguas involucradas (portugués e inglés). Ahora mismo es de las pocas entradas en Internet que no contemplan cosas como “can buy on” o “can buy John”, además de la “leyenda” de los carteles (asunto del que se encarga la foto).
Por cierto, los bombistas llevaban un carné con el que diferenciarse dentro de su taifa, ya que era una categoría superior, pero ni mucho menos era un cartel que llevaran al cuello, como dicen con “can buy on”.
Ya saldrán palabras como canchanchán o cotufas, a las que les pasa algo parecido, y cuando tenga tiempo lo corrijo en Wikipedia, como dije al hablar de la palabra flis semanas atrás.
Lo irracional de todo este asunto es que al ir a promocionar antes esta entrada en el perfil de Cultura Canaria en Facebook hubo quien pretendió contarme otra vez la historia de los canarios con el cartelito del “can buy on”,… ¡Ni siquiera se había parado a leer! ¿Tan poderosa es esta leyenda urbana? Yo he oído personalmente repetirla en público a artistas tan queridos y admirados como Manolo Vieira y Arístides Moreno. ¡Cuánto bien harían al habla canaria si se pararan un ratito a leer El Cloquido!
Que buen la entrada, y me recordaba que, en epocas mas reciente ya en los 70s y 80s era posible oir hablar a los hijos de las generaciones de agricultores de medianias quienes abandonaron los pueblos para tener mejor vida en las zonas turisticas de sur de las islas, sin cultura de idiomas de ninguna clase y la emprendieron a pecho con el ‘piquinglis’ ya fuera para abrirse camino trabajando con clientela extranjera o para tratar de ligar en las discotecas de la epoca empinando un chacamaster (Jägermeister). Creo que estas adaptaciones de palabras extranjeras son fruto de un quiero y no puedo mal resuelto, de una lengua cutre de buscavidas de la epoca que trataba de comunicarse a la desesperada para hacer unas perras, que es mas o menos lo que era el oficio de ‘cambullonero’. Probablemente hoy en dia, en vez de hacer academia de la lengua con esto, hariamos burla en youtube, como ocurrio con aquella cantante de un pais del este, quien sin tener ni pajorera idea de ingles se apunto a cantar como Mariah Carey lo que ella llamo ‘can li dibu dibu dauchu’. Pues los ‘canarismos’ estos son lo mismo.
Como decía Braulio…
“¿Qué le pasa al nota? Su mundo es el mundo del cambulloneo…”
Francisco, veo que tu conocimiento sobre las lenguas y sus préstamos patina, y mucho. Sobre el uso de las comillas, te recomiendo esta entrada.
Un apunte más, se dice “sin tener ni pajolera idea”, no “sin tener ni pajorera idea”.
Poco a poco irán desapareciendo este tipo de personas que, desde la ignorancia, tratan de desprestigiar nuestra habla. En la entrada ponía una cita del libro Cuchillo criollo, de Ángel Sánchez, novela en donde hace un uso magistral de nuestro léxico. ¿Quién es alguien que ni sabe escribir derecho un simple comentario, que ni siquiera conoce los usos de las comillas o la definición misma de anglicismo para enfrentarse a las palabras de este escritor —que además tiene un impecable currículo—, o para hablar luego de esa “cultura de idiomas” que tanto exige a los demás?
Por si requiriera de una mejor explicación, que el origen sea portugués y no inglés no le quita ni le añade valor. Sí se lo añade la precisión con la que esa etimología ha sido estudiada por, entre otros, catedráticos y doctores en filología.
En esta sección contaremos con anglicismos tan valiosos como “insai” o “chercha”, ambos en las antípodas de ser un “quiero y no puedo mal resuelto”.
Ya en general, ¿también pertenecen a una lengua “cutre de buscavidas” las palabras “airbag”, “chárter”, “máster” o “web”? Por el otro lado, el inglés se ha beneficiado de préstamos lingüísticos del español como son “cigar”, “hurricane”, “canyon” o “tomato”.
Queda claro que no hay lengua cutre sino para quien así quiera verla. Para estos, su lugar no es El Cloquido.
Vaya Brito, lamento que se te haya salido la vena fundamentalista con respuesta duplicada y todo con esto de los ‘canarismos’ y salgas afilado por la tangente para concluir que tus cultisimas referencias son intocables en el altar de los que, con esta mentalidad tratan de sublimar las mamarrachadas derivadas del mal uso de un idioma al nivel de academia.
Como dije en el comentario previo tan mal escrito en mi teclado yanki sin puntuaciones ni enyes para tu horror, siempre nos queda el recurso de la risa para pedanterias tan sublimes e intelectualoides de castas superiores. No te preocupes, El Cloquido no es mi lugar, tan solo pasaba por aqui camino de otro sitio y me dieron ganas a echar la gota. Una parada de servicio que la llaman. Y ahora usted a lo suyo y yo a lo mio. Buen dia!
..una cosa mas antes de irme: Fikiman: a Braulio me gustaria oirle cantar ‘la Fosforera’ en vez de esa ‘La Cerillera’ que es tan canaria de pura cepa.
Francisco, ya que termina de usted, sigo.
Le recuerdo que quien empezó despotricando contra la gente con más o menos cultura fue usted, así que queda claro quién es el pedante:
(…) quienes abandonaron los pueblos para tener mejor vida en las zonas turisticas de sur de las islas, sin cultura de idiomas de ninguna clase y la emprendieron a pecho con el ‘piquinglis’ (…)
Creo que estas adaptaciones de palabras extranjeras son fruto de un quiero y no puedo mal resuelto, de una lengua cutre de buscavidas de la epoca que trataba de comunicarse a la desesperada para hacer unas perras, que es mas o menos lo que era el oficio de ‘cambullonero’.
Por cierto, no le corregí nada que su teclado no sea capaz de hacer ya que, por lo que escribe, tiene las teclas ele y comillas. Aprenda a usarlo, y a escribir en general.
Siga usted su camino, y tenga un buen día.
No conozco idioma que no haya incorporado a su léxico préstamos de otras lenguas. Es un proceso habitual,normal, necesario, que se da cuando hay contacto entre comunidades de lenguas diferentes. Además, la lengua de acogida adapta a su fonética esos préstamos.
Lo que no entiendo es por qué ese proceso habitual, normal, necesario, precisamente en el caso canario es “fruto de un quiero y no puedo mal resuelto, de una lengua cutre de buscavidas”.
¿Qué es lo que nos convierte a los canarios en buscavidas cutres, en fracasados que quieren pero no pueden, allí donde otros simplemente incorporan a su idioma vocablos extranjeros con toda naturalidad?
Es una pena que se haya torcido el debate, porque me habría interesado leer la explicación de Francisco. A ver si llega.
Y se me olvidó lo más importante: felicitar al autor por otra magnífica entrada que no da puntada sin hilo, muy alto pone el listón este Cloquido.
Iván, creo que la única respuesta posible a tu pregunta es: nada. Al menos así me lo demuestran mi familia y amigos, así como todos aquellos canarios que respetan, valoran y usan estas palabras.
Yo siempre recomiendo algo que, aunque parezca una bobería, te cambia la forma de ver nuestro léxico: ojear un diccionario etimológico del habla canaria. Pásense por cualquier biblioteca o librería y verán de qué les hablo (aún a riesgo de quedarme sin ustedes en esta sección). Es totalmente diferente a hacer lo mismo con un diccionario que solo incluya los significados.
Añado también otra fuente más que sitúa al vocablo portugués “cambulhão” como origen de “cambullón”, y es la Real Academia Española. Además, consultando el DRAE veo que también se usa en Colombia y Chile (en este último caso con diferente significado).
Ya lo corregí en la entrada de Wikipedia. A medida que vayan saliendo las demás iré haciendo lo propio, ya que quedan errores.
Muy buena la pregunta de Iván. Creo que el desprecio tanto hacia lo propio o lo ajeno es resultado en muchos casos del desconocimiento que tienen algunos. Además estas personas muchas veces están contaminadas por las opiniones y creencias de otras personas que a su vez desconocen y distorsionan la realidad en un discurso cerrado, que se repite en un bucle rancio de la cantidad de vueltas que ha dado en el mismo lugar. Y en verdad es una pena, porque es casi una cuestión personal decidir romper con los estereotipos, los prejuicios y las ideas cerradas y partir desde la nada, que es auténtica. Así se puede conocer de manera genuina lo propio y lo ajeno, y conociendo se comprende, se respeta, se enamora y se siente uno orgulloso de lo suyo. Si se desprecia algo tan bello como el habla de cualquier lugar del mundo, es porque no se ha parado uno a contemplarla, porque no hay lengua mejor o peor que otra por estar más o menos influenciada por otras de uno u otro lugar.
Da un vértigo placentero, como ese que siente uno cuando conoce por primera vez a miembros de su familia, descubrir la cantidad de lugares de encuentro que tenemos los humanos de todas partes del planeta. Entre ellos, los parentescos entre nuestras hablas, todo un mundo para dejarse maravillar.
Para mi lo del origen portugués de la palabra es un auténtico descubrimiento, porque lo del Can buy on es algo muy aceptado, incluso por historiadores de peso.
Conozco un vendedor marítimo, que me dijo que lo del origen ingles de la palabra no era cierto, pero tengo que reconocer, que no le di importancia, para el la palabra viene de cambista, de cambiar, así me lo explico y así lo comparto, quizás estoy complicado la cosa.
otra cosa que me gustaría aportar y que, desde mi inmensa ignorancia de la lengua quiero decir, es que en general en el Puerto y entre los cambullones, nadie dice cambullon, más bien siempre lo he escuchado como carbullon, carbullonero.
Cuando tenga un poco de tiempo voy a buscar quien planteo lo del origen ingles de la palabra y los motivos, la verdad es que yo mismo siempre lo acepto, pero no tengo claro en que se basa esta teoría.
Un saludo y personalmente creo que la entrada esta impecable, si les interesa, aqui va un video de una charlita que tuvimos con un cambullonero, medio en activo:
[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=UhpPRtZ1Tcc&hl=es_ES&fs=1&]
Muy interesantes estas dos últimas aportaciones.
Como hemos hablado otras veces en esta sección, la etimología no es ciencia exacta. Ahora bien, veo un gran desfase entre la extensión del origen a partir de “can buy on”, “can buy John” o “come buy on”, sobre todo en Internet y sin ninguna fuente que lo apoye, y la escasa difusión del origen portugués, aún siendo numerosos los autores que concluyen con esta teoría.
Añado otro a la lista y es José Pérez Vidal, en concreto en «Dos canarismos de origen portugués: “cambullón” y “ratiño”».
Más sobre este ilustre etnógrafo palmero, miembro de la Real Academia de la Historia, aquí, en una magnífica reseña por Bienmesabe.org.
Estimado Francisco, le adjunto dos citas de autores reconocidos -como hace El Cloquido con su habitual rigor lingüístico- para demostrarle que lo que usted dice es una soberana muestra de ignorancia y desprecio, no sólo hacia lo canario, sino hacia el mundo de la filología y la literatura:
“Cualquier idioma es capaz de soportar una diversidad infinita, no solo sin sufrir menoscabo alguno, sino ganando, por el contrario, en variedad, expresividad y capacidad creativa, como ha sucedido con el inglés, y como está sucediendo hoy con el español americano.”
Ramón Trujillo, Diccionario del habla canaria, CajaCanarias
Lenguas contaminadas:
“Las lenguas que no se contaminan con la sangre de otras lenguas, o de otras culturas, son lenguas con escasos recursos y rara vez llegan a servir de vehículo al pensamiento, a la ciencia, al comercio: a la historia, propiamente dicha.”
Ramón Trujillo, Diccionario del habla canaria, CajaCanarias
Muchas gracias por el aporte, Valeriano.
Está claro que los comentarios de ustedes, los lectores, dan un valor añadido al proyecto.
Interesantísimo arículo, pues al igual que otros muchos tenía asumida la versión del “can buy on”…
Esta semana pasada me han dicho que Mentado el cambullonero que grabamos y que colgamos en youtube, ha muerto de un ataque al corazón, era un cambullonero de los auténticos, a nosotros nos queda el recuerdo de las historias que nos contaba sobre el puerto y sus aledaños, su carácter abierto y divertido
En paz descanse.
Me cure de una incipiente tubercolosis,gracias a la penicilina,obtenida por mi padre en el cambullon.Les hablo, del año 1952.Se compraban muchas cosas en el cambullon(trasera de la plaza del puerto).Las personas que iban de emigrantes a Venezuela,compraban dolares,etc.Saludos