Señalar con el dedo…

Al leer el título de esta entrada muchos de ustedes habrán terminado mentalmente con “…es de mala educación”. Cuando escribimos también hay mecanismos con los que señalar: las comillas y la cursiva.

El léxico canario es especialmente propenso a ser diferenciado, a ser puesto en evidencia. Solo con darnos un paseo por Internet (prensa digital, blogs, foros…) nos damos cuenta de que, algunos, cuando quieren escribir una palabra canaria lo hacen entrecomillándola (o poniéndola en cursiva), dándole automáticamente una categoría diferente respecto de las que la rodean. Detrás está —entiendo— la duda de si la palabra es o no correcta, de si tenemos “permiso” para escribirla. Como para tantas otras cosas, una formación sólida y de base en habla canaria evitaría estas indecisiones.

Basta con ver cuáles son los usos de este signo ortográfico (Diccionario panhispánico de dudas, usos de las comillas) para comprobar el craso error que están cometiendo, por ejemplo, estos periodistas:

El “naife” canario un cuchillo de origen albaceteño y de nombre inglés

El ‘naife’ o cuchillo canario, una popular herramienta empleada durante siglos por los ganaderos y agricultores de las Islas Canarias, tiene su origen en las cuchillerías de Albacete y Toledo del siglo XVI, aunque deba su nombre coloquial al vocablo inglés de cuchillo: “knife”.

[...]

De hecho, en la actualidad este famoso ‘naife’, que imita a los albaceteños y toledanos, es apreciado más como un valioso objeto de decoración o mero abrecartas que un utensilio para la labranza.

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[...] El SPAR de Óliver Bravo de Laguna prácticamente se autoeliminó en su “pega” contra el Roque Nublo/VIJAVI, ya que “trabucó” en popa cuando se dirigían hacia [...]

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Por otra parte, cuando estos mismos medios tratan también el tema debe ser porque el uso de las comillas sí es importante:

La Fundación del Español Urgente recomienda que el término sintecho puede escribirse en una sola palabra, en redonda (no en cursiva, ni entre comillas) y su plural es invariable (los sintecho).

[...]

Así, lo apropiado en los ejemplos anteriores hubiera sido escribir: «El Ayuntamiento de Madrid reconoció hace unos días que al menos 30 sintecho viven en las terminales del aeropuerto de Barajas» o «Ha incrementado el número de sintecho que viven en el aeropuerto de El Prat».

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Es curioso además que el mismo periódico se contradiga con su otra noticia de arriba. Parafraseando la última parte:

Así, lo apropiado en los ejemplos anteriores hubiera sido escribir:  «De hecho, en la actualidad este famoso naife, que imita a los albaceteños y toledanos, es apreciado más como un valioso objeto de decoración o mero abrecartas que un utensilio para la labranza.» o «[...] El SPAR de Óliver Bravo de Laguna prácticamente se autoeliminó en su pega contra el Roque Nublo/VIJAVI, ya que trabucó en popa cuando se dirigían hacia [...]».

Esto no solo lo observo yo, ni es algo puntual: el propio Marcial Morera hace referencia a este asunto cuando habla del papel de los medios de comunicación en el vocabulario canario (En defensa del habla canaria, pp. 101-103). Sinceramente, algo debería preocuparnos cuando un Doctor en Filología Hispánica decide escribir un libro con ese título: es sintomático de que algo pasa con nuestra forma de percibir y usar la lengua.

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Sobre Sergio

Sergio Gómez Brito nació en Gran Canaria y pasó su infancia y juventud entre esta isla y La Palma, de donde es toda su familia. Es un apasionado de la aviación, disciplina a la que dedica la mayor parte de su tiempo, desde el ocio hasta lo académico y profesional. Dentro de Ingeniería Aeronáutica se especializa en aeronaves y, como piloto comercial, continúa haciéndolo en campos directamente relacionados con el vuelo, siendo también miembro del Club de Vuelo Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid. En la actualidad complementa su formación estudiando Psicología para aplicarla al estudio de los factores humanos y la instrucción en aviación. La lectura, la fotografía, los idiomas y viajar son otras de sus aficiones.
 
A través de El Cloquido refuerza su vínculo con Canarias y su identidad, y de esta manera estimula su interés por el estudio de los sonidos, ambientales o lingüísticos, y las conexiones que con ellos mantienen las sociedades y los grupos, campo que también relaciona con la carrera de Psicología. Además de las grabaciones de campo realizadas en las Islas Canarias ha colaborado con varias cartografías sonoras en ciudades como Dublín, Londres o Madrid, donde actualmente reside. En 2012 comienza otro proyecto también conectado con la identidad sonora que registra y divulga el patrimonio sonoro aeronáutico.